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sábado, 25 de mayo de 2013

CARTAS AL PAPA

Nos hemos dado cuenta que al revisar los santos del calendario, faltan nombres de personas importantes, como son: SorPresa, la monja presa; SorOlla, la monja cocinera; SorBete, la monja que siempre se va; SorDa, la monja que todo lo da... por ello hemos decidido enviarle una carta al Papa para que beatifique a estas personas y ponga sus santos en el calendario.



 Papa Francisco I:
Yo quisiera comentarte un tema. Me he dado cuenta de que en el calendario indica debajo de cada día, su santo y quería hacerle saber que he conocido a una monjita muy santa: Sorolla. Olla, hija de Goya y de Toya hizo cosas maravillosas. Ella de pequeñita no se cansaba de escuchar la historia del “Caballo de Troya” y ya de mayor decidió organizar una obra de teatro benéfica y su título era “El caballo del bebé Troya”. De joven se dedicaba a vender joyas y darlos los beneficios a una ONG. Tiene una ampolla en el pie izquierdo, lo cual le hizo ir en silla de ruedas.
Actualmente SorOlla trabaja entre ollas como cocinera en el colegio las Carmelitas en Castellón.
Quisiera que les pusieras el día 2 de mayo que fue el día que sufrió una operación por su ampolla infectada.
Atentamente,
Maria Catalán


Querido Papa,
Sorpresa nació en 1949. Nació presa en la prisión de Alcatraz al lado de la isla Fresa. A los 19 años se fue a Inglaterra y se hizo inglesa.
Luego conoció a la condesa danesa. Después construyó una mesa que pesa una tonelada y tenía una amiga llamada Vanesa. Aunque le encanta la hamburguesa, no puede tomarla porque sino  la meten presa, y gracias a que no está presa, ahora es una monja de la iglesia, sin mesa. Por eso quiero que tenga santo.
(Adrian Reverte)

Querido Papa Francisco:
Le escribo esta carta porque deseo que beatifiques a la monja Sor Presa. Ahora le cuento por qué:
La pobre desde que nació tuvo una vida muy complicada. Nació en 1850 en la cárcel, ya que a su madre, la condesa que besa, la habían encarcelado hacía dos meses por faltarle el respeto al rey.
En cuanto nació se la quitaron y la enviaron a un orfanato.
Allí creció y empezó a cultivar fresas y frambuesas ya que le encantaban, igual que la hamburguesa con mayonesa.
A los 18 años descubrió que quería ser monja pero la instructora del orfanato no le dejaba salir, así que ella decidió escaparse a una iglesia que había a poco tiempo del orfanato. Al llegar a la iglesia se lo explicó al cura y entonces el cura le dejó quedarse.
Ese mismo año nació un niño al que llamaron Mario, pero no tenía piernas. Ella lo cuidó, era un chico muy animado y simpático.
Cuando Mario cumplió cinco años se desanimó mucho, ya que no podía jugar con los demás niños. Sor Presa le ayudó, le enseñó juegos que sabía, a cultivar fresas y frambuesas... Mario se animó y a partir de ahí vivió super feliz.
Yo sólo porque ayudó a Mario para que no viviera marginado y triste toda la vida, la beatificaría, es la heroína de mi abuelo. Sí Papa, Mario es mi abuelo y lo quiero muchísimo. Él me explicó esta historia y también me ha enseñado a cultivar fresas y frambuesas, y muchos juegos con silla de ruedas.
Se lo pido por favor, Sor Presa se lo merece.

Un abrazo,

Montse

Querido Papa:
Soy una alumna de 5ºA de primaria del colegio Vicent Artero. Te escribo esta carta para que un día del año pongas a SorPresa, su santo en el calendario. Le cuento su historia.
SorPresa nació en 1920 en un pueblo llamado Oropesa. Su madre tenía una empresa de hamburguesas. Toda su infancia estudió en el convento de Villesa. Rodeada de una monja española, otra francesa y una inglesa aprendió a hablar idiomas. SorPresa era un poco traviesa y le gustaban las fresas. Cuando se hizo mayor estudió la carrera de idiomas y viajó por todo el mundo ayudando a las personas más necesitadas. La conoce todo el mundo y la quisieron por ser tan buena persona. Toda su fortuna o riqueza se la dio a los más pobres. Murió en 2013 rodeada de todos sus familiares y amigos y como homenaje quería que pusieras un día del año su nombre para celebrar ese día su santo.
Se despide de usted una alumna de quinto de primaria.
Un saludo,
Neus



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