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martes, 9 de abril de 2013

ZAZOZUS Y CECIS


En clase hemos repasado la norma ortográfica de la z y la c y después hemos dividido la pizarra en dos partes, una para los Zazozus y otra para los Cecis. En cada una de ellas hemos escrito dónde viven, cómo se llaman, qué comen, cómo visten... estos personajes y finalmente cada uno de nosotros ha inventado una historia sobre estas dos tribus.

LA GUERRA ENTRE LOS ZAZOZUS Y LOS CECIS
Había una vez en el reino de los Zazozus, vivía el príncipe Zacarías que quería a Cecilia, la princesa del reino de los Cecis y ella también le quería. Pero no podían verse por culpa de que los dos reinos estaban en guerra.
Un día Zacarías consiguió entrarcon un ciervo y una cesta con ciruelas, cerzas, cebollas, aceite... él odiaba todo esto menos las cerezas y la cerveza. Consiguió entrar diciendo que la cesta era para la princesa Cecilia. César, el rey, le peguntó cómo se llamaba y él mintió por su amor, diciendo que se llamaba Cesáreo García. El rey lo dejó pasar porque le gustaba su nombre, que parecía mucho al suyo.
Entró, le contó el plan a Cecilia y hulleron. El rey se había enterad por su espía y estaba muy enfadado, pero no tanto por su nombre. Les pillaron besándose, lo entendieron y allí se creó la paz y armonía para siempre.
                                                                  (Begoña)

Celia una vez salió de casa y se encontró a Izan y le dijo:
- ¿Vamos al parque y al zoo?
- Sí, ¿para qué? - preguntó Izan.
- Para jugar y ver peces, lombrices y más animales.
- También hay cerezas, manzanas y mucho césped para jugar- dijo Izan.
Fueron al parque y se encontraron con su amigo Zacarias que se estaba comiendo un bocadillo de chorizo y un zumo de manzana.
- Zacarias, ¿cuando acabes de merendar jugamos al pilla pilla? - preguntó Celia.
- Vale - dijo Zacarias.
Cuando acabó de merendar fueron al zoo que había en el parque a ver los zorros, erizos, ciervos, cisnes, cigüeñas y más animales. Luego fueron al césped, jugaron al pilla pilla y como se hacía tarde se fueron cada uno a su casa.
                                                         (Andreu Murlá)


ZAZOZUS CECIS
Celia tenía los ojos azules y su larga melena siempre con sus lazos de colores. No le importaba su pequeña cicatriz en el rostro. Vestía camiseta con su color preferido azul celeste, su pantalón croto a rayas y sus calcetinesa juego con sus zapatos.
Era elegre y siempre estaba contenta con todos sus vecinos, la querían mucho porque les ayudaba a subir las cestas de las compras y de recompensa le daban un caramelo de azúcar.
Vivía en la ciudad de Barcelona, en el casco antiguo, donde hacían conciertos. Allí trabajaba su padre, era zapatero, y ella antes de ir al colegio pasaba a verdlo, le gustaba mirar los zapatos de tacón que tenía su padre para arreglar. Era lo que más le gustaba de la prende de vestir, además de los cinturones.
Un día entró en la habitación de su madre y se probó unos zapatos de color cereza, con tal mala pata que se cayó y se rompieron unos cisnes de cristal además de los tacones de los zapatos.
Corriendo se puso a cocinar la tarta de manzana que era el postre preferido de su padre y con una cesta se la llevó, para que así le arreglara los zapatos de su madre.
Le prometió que no se volvería a poner ningún zapato que no fuera de ella.
A su cumpleaños los padres de Celia le regalaron su primer par de zapatos azul celeste con tacón.
                                                               (Neus Pascual)



LOS ZAZOZUS Y LOS CECIS

Los Zazozus y los Cecis eran unos enemigos que nunca habían hecho amistad. Los Zazozus estaban a favor de las zanahorias y los Cecis de las cebollas, pero en una cosa no se enfadaban, y ¿sabéis que eran? Las cerezas. A todos les gustaban las cerezas.
Un día los Cecis fueron a las tiendas de campaña de los Zazozus y en la almohada les pusieron ciruelas. Cuando los Zazozus se despertaron y vieron las ciruelas se pusieron a chillar por la habitación:
  • ¡¡Socorro, socorro, salvarnos!!!
Los zazozus vieron a los Cecis riéndose.
Al día siguiente llegó un anciano al pueblo y lo arregó todo. Desde aquel día no volvieron a discutir más.
(Silvia)


AMOR IMPOSIBLE
  • Hola Celia e Izan, ¿qué hacéis? - dije yo.
  • Mamá, ¡¡que bien que hayas llegado!! Nos han mandado un trabajo en clase en el que tenemos que escribir sobre nuestros padres y nos gustaría escribir sobre como os conocisteis  ¿Nos los cuentas? - preguntaron ellos.
  • Esto comienza cuando yo tenía 20 años y me dirigía a Barcelona a coger un crucero de estudiantes uque iba a: Zaragoza, Zorita, Ibiza, Ceuta, Cáceres, Valencia...
    Cuando cogí el avión para ir a Barcelona al crucero, sucedió que el piloto había bebido tanta cerveza que se había emborrachado y en vez de llevarnos a Barcelona nos llevó a una extraña selva. Cuando llegamos a la selva yo bajé a por fruta que había en los árboles mientras esperaban a que viniera otro piloto a recogernos (pasaron unas horas).
    Cuando iba hacia el avión, no lo encontré, ¡el avión se había ido sin mi! De repente me desperté en una especie de poblado,salí de la tienda y vi que en el cartel ponía poblado de los CECIS. Miré un poco más y vi gente haciendo carreras de avestruces, otros comían ciruelas, cerezas, morcillas...
    Iban vestidos raros, llevaban un par de calcetines en los pies, calzoncillos, una cinta en la cabeza, un cesta rota de camiseta... pero sobre todo, eran felices.
    En ese momento creí que me había dado cuenta de una cosas, se llamaban la tribu de los CECIS porque todo lo que tenían, comían, vestían, sus animales... llevaban ce o ci.
    De repente se acercó una mujer y me dijo:
  • Cecis Cecilia, yo llamar esta ser triubu cecis, tú como Cecis, llamar.
Yo contesté:
  • Yo llamar Cecis Alicia, yo perder avión, irse sin mi.
Pasaron unos meses y yo seguía en la tribu de los Cecis pero ahora era una más, hacía carreras de avestruces, comía lo mismo... Esa noche el jefe de la tribu, Celestino, me explicó que todos los años había una mini guerra entre los Cecis y los Zazozus. Esa noche me fui en búsqueda de los Zazozus y al fin encontré su poblado. Me quedé con los Zazozus todo el día, ellos comían: manzanas, mazapán, chorizo... vestían: zapatos, cazos... eran zurdos, tenían un zoo de zorros...
Y así igual que los Cecis pero con Zazozus. De repente allí a lo lejos vi a un chico de casi mi edad, podia tener un año más, él estaba de investigación, se sabía por la vestimenta.
A partir de ahí nos conocimos hasta que al fin nos enamoremos. Pero nuestro amor era imposible, él era un Zazozu y yo una Ceci, tan sólo faltaba un día para la guerra.
Cuando de repente, tuve una idea:
  • Les diremos y les enseñaremos, el día de la guerra, nuestro amor aunque seamos diferentes y les diremos que aunque haya algo que nos separe, la amistad y el amor es lo más importante.
Así lo hicimos, ellos lo comprendieron e hicieron las paces y esa no fue la única sorpresa, ese choco llamado Zacarías me pidió que me casara con él y yo acepté.
Volvimos a mi ciudad y resulta que también era la de él, pero no volvimos solos, volvimos con todos los Cecis y Zazozus.
Nos casamos y las dos tribus se quedaron unos meses más.
Eran amigos pero... cada uno tiene sus oficios y hobbys.
Los cecis fueron: policías  cirujanos, ciclistas... fueron al cine, al circo... y los Zazozus fueron zapateros y cazadores. Fin de la historia.
Al siguiente día:
  • Mamá, hemos sacado un diez con tu historia- dijeron mis hijos.
(Montse Peris)


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